¿Y tú quien eres?

Mostrando entradas con la etiqueta bisexuales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bisexuales. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de mayo de 2007

Más de mil visitantes en este blog


Ya se que hay sitios y blogs que reciben miles y miles de visitas, pero la verdad es que este no tiene ese objetivo ni le dedico más tiempo que el necesario para escribir de vez en cuando. Pero el caso es que ya se sumaron más de mil visitantes (pueden ver el número actualizado dándole clic al ícono junto a la palabra "contador"). Mi visión de esta tecnología es compartir ideas y estimular la expresión de la sexualidad, pero no busco vender nada ni hacer negocio, ni siquiera ligar o conocer gente nueva (bueno, no estoy cerrado del todo, jeje). Los visitantes vienen de muchos países de habla hispana guiados por palabras como las que aquí se utilizan. Es gente, más o menos, que quiere saber sobre los bisexuales y los hombres maduros. Y aquí trataré de contarles cosas que les puedan interesar o divertir.

lunes, 9 de abril de 2007

Todavía me dura el efecto

Estoy encantado, porque 72 horas después, todavía me dura el efecto de la pastilla que me tomé y que me puso como una moto. No es presunción, al fin que esto es una confesión anónima, pero a lo largo de estos días me he cogido cinco veces a mi mujer, aunque al final ya estaba un poco harta (es una señora casi de sesenta años, así que digamos que no es como esas chavas voraces de las películas porno). Todavía me hice un par de chaquetas inspiradas por una novela. En fin, que este bisexual adulto velludo y un poco pasado de peso quiere compartir sus secretos y sus satisfacciones con los que lo deseen, y quitarle el mito misterioso y algo perverso de la vida sexual no (demasiado) convencional.

martes, 27 de marzo de 2007

Me preguntan sobre ser bisexual

Hoy me pusieron a parir chayotes, como dicen en México cuando se enfrenta una situacion difícil. Es que los chayotes son como papas, verdes, duras ¡y con muchas espinas! Me preguntaron sobre ser bisexual, sobre esta condición de desear y tener relaciones sexuales con hombres y con mujeres, a veces por separado, a veces en dulce tumulto.

La verdad es que no tengo respuesta. Todos hemos leído sobre este tema, sobre las vocaciones eróticas más o menos diferenciadas, lo libros de Kinsey y Kaplan, pero no es suficiente y cada caso será diferente. Tuve novias mujeres y relaciones sexuales apasionadas desde los 18 años, empezando con una chica un poco mayor que yo, Haydee, que tendría 20 y era muy caliente. Yo era su amante II, porque tenía un amante I que la mantenía, un abogado rico con el que llegamos a salir en grupo de amigos. No se si el sabía de mí, pero nunca se habló del tema. Ella lo llamaba Tío, y pagaba cenas y bebidas. Nos reíamos en privado, con mis hermanos, y aludíamos a una canción italiana de moda, con "Tio, come ti amo".

Los muchachos de mi edad también empezaron a inquietarme desde la juventud, y en las clases de educación física, cuando todo mundo se desvestía y se bañaba, a mi me daban cosquillas. Pero seguí con varias novias más o menos formales (nunca fui un galán promiscuo), y mi primera aventura homosexual fue a los 24, en provincia. Me ligué a un bailarín joven de moderno, en la calle, cuando cruzamos miradas de fuego, ya saben. Yo ya las conocía, pero nunca me había detenido. Ahora sí, y lo demás fue ir a su casa, descubrir que había llegado su mamá y salirnos a coger a un jardín, ahí cerca, en completo silencio. Y desde entonces me seguí, alternando según había disponibilidad; pero nunca tuve una pareja muchacho, ni me dejé enamorar o que me enamoraran. Hasta ahora, más de 30 años después.

Cuando conocí a la que sería mi mujer, le dije que tenía relaciones homosexuales porque me pareció importante; incluso creo que busqué impresionarla como persona exótica. Al fin que la primera semana uno no piensa que será su pareja. Era parte de la seducción, y a ella, otra intelectual bohemia como yo, creo que le encantó. Yo hacía teatro, era un intelectual, usaba lentes y dormía con chavos. Qué más puedes pedir. La relación se volvió larga, tuvimos hijos, nos mudamos, hemos madurado. Ella nunca interfirió mis amistades varoniles, y las tiene en un pequeño rincón de nuestra amistad. Yo no las presumo, pero no las niego ni las oculto. en ocasiones, el tema sale en nuestras charlas y varios de nuestros íntimos están al tanto. Hablo de mis "amigos" o de los "muchachos", de que no he visto a mis amigos, de que ya se me antoja tomar una cerveza con mis amigos, y eso es suficiente. Nunca la he invitado a involucrarse o curiosear porque es mi mundo privado. Tener sexo de esta forma, como nosotros lo pensamos, no es infidelidad o engaño; es más como una necesidad, un desahogo, un pequeño misterio privado. Tampoco ella ha aprovechado estas libertades mías para tener aventuras privadas. Eso sí, nunca he dejado que mi homosexualidad o bisexualidad se involucrara en nuestra vida en común, y sobre todo siempre la he querido, respetado y seducido. Jamás me he negado a tener sexo con ella, y hoy en día uso tanto viagra con ella que con mis amigos. Me encanta cogérmela y gozar con ella. Y con mi amiga esotérica. Y con los chicos del Toms, o los que quieren venir a mi casita. Así que no se muy bien como explicar esto de ser bisexual. Digamos que no es nada del otro mundo.